miércoles, 9 de octubre de 2013

Jardín en las afueras. José Agustín Goytisolo



Jardín en las afueras
 
Fulgor de realidades: en la sombra
en la luz y entre árboles y hiedra
supo el joven que su alma era también
su cuerpo –lo mismo que el aroma
de la flor es la flor– y escucha ahora
decir que el sumo bien entre los hombres
es la amistad y no los muy inciertos
e inicuos dioses.
                                   El tiempo –piensa–
ha de caer mas no podrá quitarme
lo que aquí yo he aprendido:
fin en sí misma la amistad es ventura
que solo exige en otro una respuesta.

Y la voz del maestro prosigue: <
clara en la acequia y que no falte el pan;
el resto sea lujo>>. Hasta el jardín
en las afueras llegan atenienses
para escuchar a este hombre al que muy pronto
los deshonestos llamarán impío.
                                                           Y el joven
en su interior repite: corra el agua;
corra y llene el jardín de frescura y rumor…
Y al fijarse en los ojos de Epicuro
una idea le asalta como una sacudida
y formula un deseo o un conjuro:
¡Jardín de realidades: permanece;
no en otro mundo sino en este sitio!

José Agustín Goytisolo (Barcelona, 1928 - Barcelona, 1999) fue poeta y escritor. Entre sus obras: Bajo tolerancia, 1973 y Palabras para Julia, 1979.

miércoles, 2 de octubre de 2013

El laberinto en el laberinto. Antonio Orihuela



El laberinto en el laberinto


He visto muchos laberintos:

El laberinto de Cnossos,
que servía para guiar a las danzantes
en un sensual baile que ejecutaban al llegar la primavera.

El laberinto que hay tallado en una roca
cerca de la ermita de Nª. Sra. de Piedra Escrita.

El laberinto de las paredes del CBGB,
en el Bowery, Lower East Side de Manhattan.

El laberinto de una camiseta de Paris Hilton
en la que se lee DEATH TO THE RICH.

El laberinto de las calles de Rabat Es Sefli, del Aaium,
del Husts, del Auki, del Mel-lah, todas confundidas
en los ojos de una paloma blanca llamada Tetuán.

El laberinto de las civilizaciones, de las religiones,
de los ladrones.

El laberinto de los Gobiernos, los ministros, los banqueros,
los jueces, los abogados y los medios de comunicación.


El laberinto de los trust, los holding, los lobbies.

El laberinto del mercantilismo, de los negocios,
de la corrupción, del egoísmo.

El laberinto de la estupidez, de la vulgaridad, de la sangre.

El laberinto abismal del proletariado.

El laberinto de los sueldos de miseria
y las jornadas extenuantes.

El laberinto del trabajo infantil, del hambre
y la falta de vivienda.
El laberinto del fracaso del capitalismo
para gestionar la riqueza.

El laberinto de los cuerpos.

El laberinto de aquella adolescente que me decía
que no quería ser recordada
porque se consideraba una más
del montón de gente que no será recordada.

El laberinto de la infelicidad, de los suicidas.

Todo en el laberinto, sin afueras,
nuestra casa sin centro
donde el único cobijo es andar por él,
perdidos, desorientados, fragmentados,
sin mucha idea del sentido o del sinsentido de la vida,
un enigma que crece con las preguntas que lo nombran
y que siempre nos gana la partida,
porque somos nuestra propia presa
y tendríamos que saber vivir con esta certeza,
y disfrutar hasta el final con esta cacería
donde Teseo tira del ovillo de Ariadna
y se encuentra que el hilo
termina en su propia boca.

Antonio Orihuela (Moguer, Huelva, 1965) es poeta, ensayista y articulista. Su obra literaria e intelectual, de marcado carácter libertario, participa del movimiento colectivo de la poesía de la conciencia. Entre sus obras: Todo el mundo está en otro lugar, 2011 y Cosas que tiramos a la basura, 2012.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Henri Matisse: "Asphodèles". Gottfried Benn



 Henri Matisse: "Asphodèles"



“Ramos – pero faltan las hojas,

jarrones – anchos como urnas,

- asfódelos,

consagrados a Proserpina – “



Gottfried Benn (1886 – 1956), fue un poeta y escritor alemán. Entre sus obras: Morgue y otros poemas, 1912 y Escombros, 1924.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Lysistrata en Copenhague. Juan Carlos Mestre


Lysistrata en Copenhague


Hace por lo menos dos mil años que ocurrió la guerra del Peloponeso.

Una tristeza como otra cualquiera que dejó a Atenas sin hombres.

Sólo se veían mujeres por las calles, mujeres en el teatro, mujeres en el supermercado.

Una de ellas se llamaba Lysistrata, algo melancólica y propicia al escándalo.

El caso es que estaba hasta la coronilla, rodeada de perrillos y ancianos.

Los atletas caían en el combate, los amantes no regresaban de la oscura batalla.

La muerte, sollozaba Lysistrata, no es la mejor ocurrencia de los ciudadanos clásicos.

Una noche tuvo un sueño y se lo contó a las viudas de Atenas.

Se enfrentó a los arqueros, se enfrentó a los magistrados, se enfrentaron a los cobardes.

¡Por Diana de Táuride! ¡Dejad las armas y regresad a la ciudadela!

Los hombres hicieron caso por la cuenta que les corría, y triunfaron las asambleístas.

¡Venus nos asista! Exclamaban al arrojarse en sus brazos los de la opción a, que representa a la juventud.

¡Por todas las diosas! Invocaban por un asunto de método los de la opción b, al contemplar la desnudez de su amor.

Hace por lo menos dos mil años que ocurrió la guerra del Peloponeso.

Como ya suponía Lysistrata, a falta de un buen final,

hoy concluye en Copenhague esta historia.



Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, 1957), poeta, músico, grabador y ensayista. Premio nacional de poesía 2009. Poemarios: Las estrellas para quien las trabaja, 2007, La casa roja, 2008.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Cloto y Narciso. José Manuel Caballero Bonald


Cloto y Narciso
 

Felicidad tan frágil como el hilo
del que pende la vida,
                                               como el feble
derrumbamiento de una hoja
sobre el estanque donde se asomaba. 

En vilo suspendida
del tedio o del azar,
                                   errante
igual que un ave de variadas alas,
la memoria desdeña
ese pacto de mutua falsedad
que junta a quienes nunca se equivocan. 

Desavenencia de los cómplices:
sólo está a salvo
el que a sí mismo se incrimina. 

José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926). Poeta y novelista. Entre sus obras poéticas: Diario de Argónida (1997), Manual de infractores (2005) y Entreguerras (2012).

sábado, 17 de agosto de 2013

Euklides. Jesús Hilario Tundidor


Euklides
 
DURÍSIMO silencio que más allá de toda
nada persiste. Silenciosamente sola
lejanía, adobado universo, honda
destrucción. Oh, cómo retenerte ola
dolor de luz? Si he ido sobre escobas
sombrías, huracanes, rosas
de muerte maravillosas,
barrenando la alcoba
inlocuaz... Ay, ¿pronta
ceguera viola
el ser? ¿Cosa?
Derrota:
Dios.
A Dios inútilmente convocaba la sombra.
Dios.
Derrota:
¿el ser, cosa?
Ceguera-viola
inlocuaz, ay, pronta
barrenando la alcoba
de muerte. Maravillosas
sombrías, huracanadas rosas
de luz. ¿Dolor? Si he ido sobre escobas
destrucción, oh, cómo retenerte, ola
lejanía, adobado universo: honda
nada persiste, silenciosamente sola,
durísimo silencio de otra vida. 

Jesús Hilario Tundidor (Zamora, 1935). Entre sus obras: Río oscuro, 1960, Tetraedro, 1978 y Repaso de un tiempo inútil, 1998

jueves, 1 de agosto de 2013

Decir no... Idea Vilariño


Decir no...
 

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola. 

Idea Vilariño (Montevideo, 1920 - 2009). Poeta uruguaya perteneciente a la Generación del 45. También fue ensayista, traductora, compositora y docente. Entre sus obras: La suplicante, 1945 y Pobre mundo, 1966.

CONDESCENDENCIA. Enrique Gracia Trinidad

  CONDESCENDENCIA   El Nudo Gordiano no quiso desilusionar a Alejandro, pero ya estaba a punto de soltarse él solo.   Enrique Grac...