jueves, 21 de mayo de 2015

Aquiles no alcanza a esa maldita tortuga. Bruno de Benedetto



Aquiles no alcanza a esa maldita tortuga
 

La falla no está en el talón ni

en la flecha que muerde

dos veces el mismo río:

somos griegos que se vuelven chinos,

pero el acertijo no cambia:

cuatro patas, dos patas,

la tercera

nos crece de noche: caballos

de patas improbables, rellenos

de alpiste,

decí, decí.

Troya gira

como una calesita que arderá

por los siglos de los siglos.


Bruno de Benedetto (Avellaneda, Argentina, 1955). Cine de trasnoche, inédito, extraído del blog Otra iglesia es imposible.

sábado, 16 de mayo de 2015

Amor en Agrigento. Francisco Brines



Amor en Agrigento


                        (Empédocles en Akragas)


Es la hora del regreso de las cosas,

cuando el campo y el mar se cubren de una sombra lenta

y los templos se desvanecen, foscos, en el espacio;

tiemblan mis pasos en esta isla misteriosa.


Yo te recuerdo, con más hermosura tú

que las divinidades que aquí fueron adoradas;

con más espíritu tú, pues que vives.

Hay una angustia en el corazón

porque te ama,

y estas viejas columnas nada explican:


Unos ardientes ojos, cierta vez, miraron esta tierra

y descubrieron orígenes diversos en las cosas,

y advirtieron que espíritus opuestos los enlazaban

para que hubiese cambio, y así explicar la vida.

Esta tarde, con los ojos profundos, he descubierto la intimidad del mundo:

Con sólo aquel principio, el que albergaba el pecho,

extendí la mirada sobre el valle;

mas pide el universo para existir el odio y el dolor,

pues al mirar el movimiento creado de las cosas

las vi que, en un momento, se extinguían,

y en las cosas el hombre.


La ciudad, elevada, se ha encendido,

y oyen los vivos largos ladridos por el campo:

éste es el tránsito de la muerte, confundiéndose con la vida.

Estas piedras más nobles, que sólo el tiempo las tocara,

no  han alcanzado aún el esplendor de tu cabello

y ellas, más lentas, sufren también el paso inexorable.

Yo sé por ti que vivo en desmesura,

y este fuerte dolor de la existencia

humilla al pensamiento.

Hoy repugna al espíritu

tanta belleza misteriosa, tanto reposo dulce, tanto engaño.


Esta ciudad será un bello lugar para esperar la nada

si el corazón alienta ya con frío,

contemplar la caída de los días,

desvanecer la carne.

Mas hoy, junto a los templos de los dioses,

miro caer en tierra el negro cielo

y siento que es mi vida quien aturde a la muerte.


Francisco Brines. Palabras en la oscuridad, 1966.

viernes, 8 de mayo de 2015

Cheques cruzados 6. Juan García Hortelano



Cheques cruzados


6


En el lecho de Procusto

los dos os amáis lo justo.


Juan García Hortelano. La incomprensión del comercio. Visor, 1995

lunes, 20 de abril de 2015

Querer ser el reflejo invertido del padre. Sonia San Román



Querer ser el reflejo invertido del padre.

Transformarte.

Errar distinto.

Soñar no errar.

Pisar con tu hijo las calles

moliendo la tierra de las trincheras antiguas.

Pedir perdón en nombre de los que te preceden

mientras pisas

para que el lastre termine en ti

y él ande ligero.

No querer sentir el ruido

de las culatas contra las puertas.

Seguir andando

como el tiempo,

perdón,

la tierra,

perdón,

Saturno, matando a su padre,

devorando a sus hijos.


Sonia San Román. Anillos de Saturno. Baile del Sol, 2014.

sábado, 4 de abril de 2015

¡Ah, cuando yo era niño. Antonio Machado



¡Ah, cuando yo era niño

soñaba con los héroes de la Ilíada!

Ayax era más fuerte que Diomedes,

Héctor, más fuerte que Ayax,

y Aquiles el más fuerte; porque era

el más fuerte… ¡Inocencias de la infancia!

¡Ah, cuando yo era niño

soñaba con los héroes de la Ilíada!


Antonio Machado (Sevilla, 1875 – Colliure, 1939), uno de los poetas más grandes de la Generación del 98 y de la literatura española. Muere en el exilio. Entre sus obras: Soledades y Campos de Castilla.

martes, 24 de marzo de 2015

Ex animi sententia. Montserrat Villar González



Ex animi sententia
 

Que la belleza no se nos muera

en las esquinas.


Que la justicia no se nos duerma

entre las rejas.


Que el futuro no se nos seque

en nuestras venas.


Que el llanto no se nos borre

en la memoria.


Que los sueños no se diluyan

en una eternidad de esperas.


Montserrat Villar González. En Voces del Extremo. Poesía antidisturbios. Amargord, 2015.

CONDESCENDENCIA. Enrique Gracia Trinidad

  CONDESCENDENCIA   El Nudo Gordiano no quiso desilusionar a Alejandro, pero ya estaba a punto de soltarse él solo.   Enrique Grac...