Quizá el poeta se equivocó. Según Diógenes Laercio cuenta, el protagonista de esta anécdota es Pitágoras y la pone en boca de Jenófanes.
«[Contaba Jenófanes que el maestro Pitágoras] una vez caminaba cerca de un perro maltratado y compadeciéndose le dijo a su amo: no le golpees, pues he reconocido el alma de un amigo mío al oír el sonido de sus lamentos.» (Diógenes Laercio, Vidas de los filósofos más ilustres, libro VIII)
Quizá estoy equivocado, pero no he leído en Diels esa sentencia que dices de Jenófanes.
ResponderEliminarQuizá el poeta se equivocó. Según Diógenes Laercio cuenta, el protagonista de esta anécdota es Pitágoras y la pone en boca de Jenófanes.
Eliminar«[Contaba Jenófanes que el maestro Pitágoras] una vez caminaba cerca de un perro maltratado y compadeciéndose le dijo a su amo: no le golpees, pues he reconocido el alma de un amigo mío al oír el sonido de sus lamentos.»
(Diógenes Laercio, Vidas de los filósofos más ilustres, libro VIII)
El epigrama sin embargo es certero y bello en su sencillez.
ResponderEliminar